Archive for the ‘Investigación’ Category

Principales variedades diatópicas del español. Fuente:  Hidra 92 (Wikimedia Commons)

Principales variedades diatópicas del español. Fuente: Hidra 92 (Wikimedia Commons)

Noelia Baccaro está haciendo su tesina sobre el uso del español neutro en la traducción literaria. Necesita recabar datos a través de una encuesta. ¿Le echamos una mano?

Podéis rellenar la encuesta en su blog. ¡Se tarda menos de cinco minutos!

¿Dónde encontrar información fiable? En la web hay demasiados datos y no siempre son fidedignos. Hacer una consulta rápida del motor de búsqueda Google puede ser un buen punto de partida, pero también es recomendable probar otros servicios, sobre todo, si estamos trabajando en un ámbito muy especializado, ya sea de traducción o de investigación.  En los últimos meses, me he dado cuenta de que uso cada vez más ciertos recursos que antes de empezar el doctorado ni siquiera conocía. A continuación están mis cinco favoritos:

  1. Dialnet: Es una de las principales bases de datos de producción científica en español, elaborada por la biblioteca de la Universidad de La Rioja. No solo tiene información bibliográfica sobre artículos, monografías y tesis, sino que también ofrece ciertos documentos a texto completo, especialmente revistas y trabajos de investigación. A los usuarios registrados les ofrece la posibilidad de guardar sus búsquedas y recibir alertas bibliografícas, entre otras cosas.
  2. Google Alertas: Sirve para estar al corriente de un tema concreto. Permite crear alertas que se envían automáticamente al correo electrónico o tu agregador de contenidos, como Bloglines.  Por ejemplo, si creamos una alerta sobre «traducción»,  recibiremos un correo electrónico con enlaces a la nueva información sobre el tema  en la web, en blogs o foros.

    Esta es la alerta que recibes en tu correo electrónico

    Esta alerta contiene toda la información nueva en la web sobre «Traducción»

  3. Google Académico: Es un buscador especializado en información científica. Incluye información sobre los autores, artículos relacionados con el tema, cuántas veces se ha citado el artículo en cuestión, etc. Entre las últimas novedades, podemos encontrar un servicio de alertas, muy parecido al anterior.
  4. Google Libros: Una de las mayores bibliotecas en línea. Aunque no siempre están disponibles  todos los libros a texto completo, a veces se pueden consultar capítulos enteros que pueden resultar difíciles de encontrar por otros medios. Permite organizar colecciones temáticas («estanterías») y compartirlas. Además, es posible ver el si el libro consultado está disponible en alguna biblioteca o librería cercana.
  5. Worldcat: Es un catálogo colectivo de bibliotecas, principalmente de Estados Unidos, en el que se puede encontrar todo tipo de documentación, desde artículos hasta vídeos en diferentes soportes. Aunque no hace falta registrarse para buscar información, es necesario crear una cuenta para poder utilizar todos los servicios que ofrece. Entre otras funciones, permite crear listas temáticas, exportar bibliografía, suscribirse a listas de bibliografía, guardar búsquedas y hacer reseñas. En este canal de YouTube se pueden encontrar varios tutoriales en inglés.

Estos cinco servicios tienen dos grandes ventajas: Por un lado, son recursos muy sencillos de usar; por otro lado, están disponibles para que los use el público en general, pues al contrario que ciertas bases de datos especializadas a las que suelen estar suscritas las bibliotecas universitarias, no es necesario pagar una cuota para acceder a la información.

En el ecosistema universitario español, la tesis doctoral marca un antes y un después,  la diferencia entre el todo y la nada, entre el cielo y el infierno. Eso es, al menos, lo que nos dicen a los doctorandos. La defensa de la tesis supone la culminación de la etapa universitaria como alumno y la obtención del título supremo al que se puede aspirar desde el punto de vista académico.

Sin tesis no hay paraíso. Dicen que después de la tesis hay becas posdoc y que puedes llegar a ser profesor titular o hasta catedrático. Pero para ello, hay que publicar, tener impacto, pasar por una serie de figuras, acreditaciones, concursos, pruebas… Eso dicen.

Aunque, no nos engañemos; la tesis no garantiza nada más que haber sido capaz de hacer un buen tocho que acabará criando polvo en la biblioteca universitaria de turno o, con suerte,  lo colgarán en el repositorio documental de turno. Porque suele pasar que muchas tesis se quedan en el purgatorio de la ciencia, independientemente de su calidad. C’est la vie! Por lo menos, si cae en el repositorio, es posible que alcance cierta difusión  y, a pesar de que seguirá siendo literatura gris, puede que algún otro investigador le dé buen uso.

Sin tesis no hay paraíso. Ese es el  mantra del despacho de becarios de la Facultad de Traducción e Interpretación de  Soria desde hace unos dos años. Más o menos cuando empezaba a encarrilar la tesis, fue cuando surgió la idea de este artículo —antes incluso de que empezara a tomarme en serio este blog—.  Pero hasta ahora no había adquirido cuerpo.

No he podido evitar googlear el título y he encontrado que otras personas ya habían notado este paralelismo anteriormente: En el blog m. y en la revista Hora universitaria de la Universidad Central de Venezuela, aparecen sendos artículos homónimos. Son curiosos, pues el primero trata del sentimiento de una doctoranda desde un punto de vista personal y el segundo nos advierte del síndrome TMT (Todo Menos Tesis) en el contexto del proyecto de fin de grado venezolano.

Sin tesis no hay paraíso es un lema  que bien podría llegar a ser un gran tópico literario si lo formuláramos en latín :), del tipo carpe diem o ubi sunt ( ¿algún voluntario?).

La corredora Anne Margrethe Hausken
La tesis es una carrera de orientación y nosotros tenemos que diseñar nuestro propio mapa

Sin tesis ¿hay paraíso? El desarrollo de la investigación doctoral es como una montaña rusa o, como decía en algún lugar del libro de Jenny Williams y Andrew Chesterman The Map, A beginner’s guide to doing research in Translation Studies (aquí dejo una reseña de The Map), la investigación es una carrera de fondo plagada de obstáculos. Y, aunque todas las etapas de una maratón son importantes, el sprint final  merece un último esfuerzo. Necesito rematar la faena y punto. Sin distracciones.

Así, pues, la falta de tiempo me ha animado a probar nuevos formatos más breves y concentrados. La fórmula de  Twitter me ha convencido por el momento,  pero volveré pronto con novedades. Me espera un largo y cálido de verano de redacción y revisión. El paraíso tendrá que esperar.

La ciencia en España no necesita tijeras

La ciencia en España no necesita tijeras

A través de la página web de la Federación de Jóvenes Investigadores me he enterado de esta iniciativa para protestar contra el recorte del presupuesto destinado a investigación. Por supuesto, no he dudado ni un instante en unirme y plantar en el blog una pataleta ciberespacial.

En mi opinión,  es una decisión  increíblemente torpe, y no precisamente porque sea investigadora,  sino porque me parece absurdo que en plena crisis no se intente cambiar un modelo productivo caduco y decadente basado en la especulación inmobiliaria.

Ya entrando en la materia me afecta más directamente, una de las partidas que se verá reducida será la destinada a becas y contratos. Pues bien, me parece un error enorme. ¿Qué van a hacer los investigadores sin contrato? ¿Acaso no hemos estado luchando porque se nos reconozca como trabajadores? ¿Seguir investigando por amor al arte (o a la ciencia )? ¿Buscarse un empleo mejor remunerado? Lo veo un poco difícil, dada la tasa de paro que tiene actualmente España.

Habrá que emigar a países donde sepan reconocer que investigar es una actividad laboral que aporta grandes beneficios a la sociedad. Y así todos tan contentos… Aunque luego se quejaran de que en España la ciencia no va a ningún lado.

La Federación de Jóvenes Investigadores ha lanzado una propuesta con el fin de que los investigadores, tanto en entidades públicas como privadas, puedan tener los mismos derechos que cualquier otro trabajador. Por si aún no lo sabéis, la situación de muchos investigadores en España es lamentablemente precaria, a pesar de que contribuyen con sus avances científicos y tecnológicos. Hay quien trabaja con un contrato que no reconoce sus derechos laborales, hay quien va enlazando contratos por obra hasta el infinito, pero lo que es seguro es que si se quiere mejorar la investigación en este país, habría que dar un paso adelante y preocuparse de que las personas que investigan lo hagan en condiciones dignas y adecuadas.

Aquí se puede leer y firmar la petición a favor de una proposición de ley para acabar con la precariedad de los investigadores. Seguro que algún caso conoceréis, así que os animo a firmar, puesto que ya va siendo hora de que se reconozca el trabajo de los investigadores como se merecen.

El color que simboliza la FPJ es el naraja, un color cargado de optimismo pero que también da nombre a una fruta que da ricos zumos si se exprime bien

La insignia de la FPJ es naraja, un color cargado de optimismo, aunque también da nombre a una fruta que da ricos zumos si se exprime bien

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    Traducción e investigación, por Judith Carrera
    tiene una licencia Creative Commons Reconocimiento 3.0.
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