Jornadas «Buenas Praxis» en la Facultad de Traducción e Interpretación de Soria

Posted 6 CommentsPosted in Reuniones científicas y profesionales

Esta semana hemos empezado fuerte con las jornadas «Buenas Praxis». A las cuatro de la tarde del lunes estábamos en la sala de grados esperando con gran interés la primera mesa redonda sobre uno de los problemas de la profesión más acuciantes, la traducción judicial. Intervinieron Hassan Saharaui, coordinador de traductores de los juzgados de Plaza de Castilla (Madrid); Pilar Luna Jiménez de Parga, magistrada; Chang Sheng Ding, alumno de la facultad y moderó José Pedro Gómez Cobo, decano del Ilustre Colegio de Abogados de Soria. La magistrada Pilar Luna Jiménez de Parga, redactó en 2009 un informe en el que se alertaba de la precaria situación de la interpretación judicial en nuestro país. Actualmente en España, el sector de la traducción y, en particular, la interpretación en los juzgados españoles está absolutamente desregularizado, por lo que en muchos casos pueden verse vulnerados los derechos de las personas que comparecen ante un tribunal y no dominan la lengua del proceso. Además, en algunas comunidades autónomas, como es el caso de Madrid, el servicio de interpretación se ha licitado, de manera que a la empresa ganó el concurso gana casi cuatro veces más que lo que paga al intérprete. A modo de curiosidad, Pilar Luna Jiménez de Parga fue proclamada socia de honor de Asetrad el pasado abril y, aunque no me ha dado tiempo a contarlo, me emocionó profundamente su ponencia en aquel momento.

Hassan Saharaui explicó que el intérprete debe formarse en el propio juzgado, especialmente en la fase de instrucción. El intérprete debería conocer a las personas que lo frecuentan, tales como policías, fiscales, abogados o jueces. Aboga por un servicio público permanente de intérpretes con base en los juzgados, que les permita formarse en la casa. Además, seguramente esta fórmula resultaría más económica para el Estado que subcontratar los servicios, puesto que en muchos casos, se evitaría suspender juicios debido a la ausencia de un intérprete. Por último señaló que un intérprete judicial debe conocer a fondo las culturas y cómo mediar entre ellas. Por ejemplo, si traduce del árabe y tiene que hacer una interpretación en un caso de abusos sexuales a una mujer marroquí, debe saber cómo preguntar a la víctima con delicadeza, puesto que en su cultura no se habla tan abiertamente de esos temas como en español. Por su parte, Chang Sheng Ding comentó que en las ocasiones que ha ejercido de intérprete judicial en los juzgados de Soria tuvo que insistir mucho para que le dejaran la documentación pertinente relacionada con el caso.

En la segunda mesa redonda tratamos el acceso a la profesión y se decidió hacer un pequeño cambio en el programa por sugerencia de Ángela Blum, ya que habíamos empezado con algo de retraso (las cosas del directo). Aparte de Ángela Blum, participamos Monserrat Montón, Encarna Belmonte, Llorenç Serrahima y yo, que ejercí de moderadora. Empecé mi presentación hablando de las diferentes opciones que tiene un licenciado en Traducción e Interpretación y posteriormente me detuve en dar consejos para preparar un buen currículum y una carta de motivación a la hora de buscar un trabajo. Para prepararla me inspiré en los consejos del libro Presentation Zen, que recomendó Pablo Muñoz en Algo más que traducir,

como se puede ver más abajo.


Monserrat Montón nos habló sobre su dilatada experiencia como
traductora en organismos internacionales tanto de las Naciones Unidas como de la Unión Europea. Nos contó que actualmente es difícil entrar a trabajar en estas instituciones, pero que existen programas de pasantías (en la ONU) y becas (para la UE), las cuales pueden ser una buena forma para dar el primer paso. Otra página que recomendó relacionada con la UE es The European Personnel Selection Office . Además, destacó que ahora se subcontratan los servicios de traducción y las personas que trabajan con ella en el CdT se encargan de seleccionar a las empresas que ganan las licitaciones de la UE.

Encarna Belmonte nos explicó con una tabla las diferencias entre el trabajador asalariado y el autónomo. En resumidas cuentas, un traductor autónomo es un empresario, un profesional que debe saber gestionar su carrera y crear una relación con el cliente basada en la confianza mutua. También mencionó que aconsejan reinvertir en el negocio un tercio de los beneficios y no facturar más un un 30 por ciento al mismo cliente como medida de precaución. En el caso de que no nos paguen a tiempo, hay tratar de solucionarlo cuanto antes, pues si un cliente quiebra, el último que reclama seguramente se quedará sin ver ni un duro. Por si todos estos consejos no fueran suficientes, también nos dio algunas pautas muy acertadas sobre cómo manejar listas de correo como Traducción en España: respetar las normas, mantener la netiqueta, presentarse de una forma profesional o no escribir en caliente, entre otras.

Los consejos de Encarna y Llorenç son como los preceptos de Ieyasu Tokugawa para alcanzar el éxito en la vida (Fuente: Wikimedia Commons)

Llorenç Serrahima nos convenció completamente de que se puede vivir bien de nuestra profesión, por si hay alguno que aún lo duda, pero hay que trabajar mucho. Nos recomendó buscar una especialización que nos guste y que demande el mercado, pero huir de la superespecialización. ¿Qué campo elegir? Cualquiera que genere dinero en el que la traducción sea clave.

El martes 31 se celebró la tercera mesa redonda, que versó sobre salud y riesgos laborales de la profesión. Encarna Belmonte y Llorenç Serrahima nos dieron consejos prácticos sobre ergonomía traductoril basados en su propia experiencia, mientras Enrique Garcés nos ofreció varios consejos desde el punto de vista del fisioterapeuta. Moderó Valentín del Villar. En concreto, Valentín del Villar nos habló del síndrome del túnel carpiano y otros trastornos que afectan con frecuencia a los traductores, como el estrés, la ansiedad, la depresión, las alteraciones del lenguaje o los trastornos de la acomodación visual. Los intérpretes, en cambio, puede sufrir afonías, disfonías y problemas en los oídos.

Llorenç Serrahima nos enseñó su solución para traducir sin dolor. Usa dos monitores de 20 pulgadas cada uno, el ratón con la mano izquierda (a pesar de que es diestro), auriculares y micrófono para el programa de dictado Dragon Naturally Speaking, una buena silla y una mesa hermosa. Otros trucos que mencionó son utilizar fondo gris en lugar de blanco en la pantalla para reducir la luz del monitor y conocer las combinaciones de teclas que más utilizamos (algunas de las cuales aprendí en el Taller de Word de Xosé Castro en abril).

Encarna Belmonte nos convenció de que la comodidad es importante para producir más, así como la velociodad de tecleo. Nos mostró varios teclados y ratones ergonómicos, además de varias opciones de asientos para mantener una postura correcta como la silla Thatsit balans, el banco de meditación japonés o la pelota de Pilates. Otros aspecto que destacó es la necesidad de hacer a menudo un ejercicio simétrico como el yoga Iyengar.

 

Algún día tendré que probar el banco de meditación japonés como asiento de trabajo (Fuente: Akari Design)

La aportación de Enrique Garcés se centró en que básicamente la ergonomía consiste en adaptar el trabajo a la persona y no la persona al trabajo. Destacó que la iluminación es importantísima, que conviene hacer calentamiento y estiramiento frecuentemente y que es necesaria una buena disposición, tanto física, como síquica, para evitar el síndrome del quemado.

La mesa que clausuró las jornadas se dedicó a las herramientas del traductor en su más amplio sentido. Ángela Blum, Verónica Arnáiz y Rocío Anguiano nos proporcionaron un amplio recorrido por todo el instrumental que debería estar a disposición del traductor profesional. Además, como estaba pendiente la intervención de Ángela Blum sobre fiscalidad, empezó por explicar el procedimiento para darse de alta como autónomo y sus obligaciones fiscales. Sobre esto se podría escribir una serie de artículos, así que ahora mismo no voy a detenerme a explicar todo. Después de esta parte, vimos todo tipo de herramientas para el traductor, desde procesadores de textos hasta TAO, tanto programas comerciales como software libre, programas de sincronización para hacer copias de seguridad como SyncBack, para gestionar el negocio como Translation Office 3000 o programas de subtitulado como VisualSubSync, entre otros. Nunca hay que subestimar la importancia de las copias de seguridad, como bien dijo Isabel García Cutillas en El traductor en la sombra. ¡Creo que necesitaré varios años para ir probando todo lo que nos recomendaron!

De esta manera concluyeron las jornadas, dos tardes intensas en las que todos pudimos aprender y compartir un millón de consejos sobre la mejor profesión del mundo. Y dicen las malas lenguas que después de la última mesa redonda se hizo una minitertulia con traición y alevosía, pero de esto no informó el Diario de Soria.

Jornadas de Asetrad en la UPO. Viernes por la mañana

Posted Leave a commentPosted in Reuniones científicas y profesionales

Ayer llegué de de un largo viaje con buen sabor de boca, pero he decidido dejar una  día de reflexión antes de escribir mis impresiones sobre las Jornadas de Asetrad «Traducción, interpretación y mercado: medidas prácticas para momentos difíciles», que se celebraron los días 14 y 15 de mayo en la Universidad Pablo de Olavide en Sevilla.

Sobre las primeras intervenciones del programa, realizadas por Alicia González y Carmen Expósito no puedo decir nada, no puedo opinar, puesto que me las perdí.  Menos mal que Olli ya hizo su reseña en su blog La paradoja de Chomsky. Ciertamente parecían muy interesantes y me da bastante pena habérmelas perdido.

Cuando llegué el viernes por la mañana al Salón de Grados de la UPO ya había empezado la charla del abogado Santiago Osuna (Fiscalex)  cuyo título ya la hacía atractiva: ¡Qué horror, encima Hacienda!: Agobios fiscales de un traductor en tiempos de crisis. Su presentación fue muy clara e instructiva y el turno de preguntas podría haberse alargado hasta el infinito y más allá,  pues el tema de la fiscalidad para los traductores a menudo nos resulta demasiado complicado. Estos fueron algunos los aspectos que me más me llamaron la atención:

  1. Las diversas fórmulas contractuales para establecer una sociedad (civil o limitada, que suelen ser las habituales para empresas del sector).
  2. El uso del criterio de caja para profesionales autónomos y sociedades civiles, que ha de solicitarse a Hacienda formalmente, para poder tributar solamente lo que se ingresa .
  3. Los gastos deducibles y no deducibles. Podemos deducirnos cursos, adquisición de material como libros y otras publicaciones, viajes profesionales, comidas y desplazamientos. Sin embargo, no son deducibles los gastos en los que se incurren para ir al trabajo habitualmente ni los gastos en ropa profesional (qué pena, no nos podremos desgravar ese Chanel tan mono y tan caro que nos sentaría tan bien si tuvieramos que interpretar en una conferencia) ;).
  4. Si se emite una factura antes de el cliente, es recomendable añadir una cláusula de salvaguardia que indique que la factura no está pagada a no ser que se le adjunte un comprobante de pago.

En la ponencia Embedding employability in the curriculum and building bridges between academia and the work-place: a critical analysis of two approaches, Fanny Chouc y Elisa Calvo expusieron cómo se puede integrar en los programas universitarios de formación de traductores destrezas que mejoren la inserción laboral de los licenciados o graduados en Traducción e Interpretación. Para ello, es preciso desarrollar destrezas como que permitan que los alumnos se adapten a nuevas situaciones fácilmente, tomen decisiones adecuadas, hagan las preguntas pertinentes cuando sea necesario, sepan innovar y estén predispuestos para la formación permanente. Así, pues, las ponentes sugerían integrar en el aula actividades lo más parecidas posibles a la situación que se da habitualmente en los centros de trabajo. Desde mi punto de vista, poner a los alumnos en una situación parecida a la realidad laboral (o directamente basada en hechos reales) puede funcionar muy bien si se es capaz de reproducir tales circunstancias, aunque dentro del aula no siempre es fácil. Creo que por eso comentaban que se había hecho una experiencia con alumnos en un juzgado, donde tenían que interpretar en un simulacro de juicio. ¡Uf, eso tiene que imponer!

Marián Morón nos habló de los perfiles profesionales de los licenciados en Traducción e Interpretación en la experiencia Lenguas Aplicadas Europeas (LAE) en Perfiles profesionales en Traducción e Interpretación: análisis DAFO en el marco de la sociedad multilingüe y multicultural . Brevemente, por razones de horario, nos expuso las Debilidades, Oportunidades, Fortalezas y Amenazas (lo que se llama análisis DAFO) características de los licenciados con esta titulación. Como tenía un día optimista, solo me quedé con las partes positvas: no tenemos miedo a viajar, conocemos y nos adaptamos a nuevas culturas, hablamos varios idiomas gracias a estancias en el extanjero, tenemos destrezas comunicativas orales y escritas… Creo que todos tendríamos que hacernos un análisis de estos igual que deberíamos revisarnos la vista periódicamente ;).

En mi más bien corta experienca asisitiendo a jornadas, congresos y otros saraos, los recreos son siempre la guinda del pastel. En esos momentos tienes la oportunidad de conocer a personas fantásticas con las que compartes mucho más que una profesión. Pero eso mejor lo cuento mañana, que ya me he enrollado bastante por hoy.