Crónica del Tercer Congreso Internacional sobre la Lengua de la Vid y el Vino (y III)

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También el viernes tocó madrugar y antes de las 9 de la mañana ya estaba en el aula C11 preparando la sala para la sesión de comunicaciones. Es lo que tiene ser moderadora. Abrió el turno Tomás Labrador, que habló de léxico rural relacionado con la vitivinicultura tradicional. La segunda comunicación estuvo a cargo de Joan María Romaní, quien nos presentó su Diccionari del vi i del beure. Nos contó que la idea se le había ocurrido porque tuvo que afrontar un trabajo de corrección y no encontraba material de consulta en catalán. Así, pues, se puso manos a la obra y convenció al editor para que publicara esta obra, la cual no solo incluye entradas sobre el vino, sino también sobre otras bebidas, como la cerveza o los licores. Eleuterio Carracedo cerró este ciclo de comunicaciones con un estudio sobre la lengua de la vid y el vino en el sur de Soria, en el que demostró mediante encuestas dialectológicas que hay una serie de unidades léxicas autóctonas en la zona, a pesar de que allí no hay una industria vitivinícola como en la Ribera del Duero soriana.

Después de un cafelito que nos dejó bien despiertos, tuve el privilegio de presentar la conferencia de Héctor Quiñones, quien nos dio unos cuantos consejos útiles para iniciarse en la traducción vitivinícola (y, por extensión, en cualquier sector de la traducción especializada). Entre otras recomendaciones, hizo hincapié en la importancia de documentarse utilizando fuentes fiables, como glosarios de organismos internacionales, y de aprender a evaluar las fuentes de información. Asimismo, señaló la importancia de especializarse en un campo antes de empezar a traducir profesionalmente.

La siguiente conferencia la impartió Xavier Rull, quien también ha publicado un diccionario del vino en catalán, el Diccionari del vi, que está disponible en línea. Nos habló de los préstamos que hay en la lengua catalana en el ámbito de especialidad de la vitivinicultura. Destacan especialmente los galicismos, dado que se crearon en Francia muchas técnicas de vinificación, especialmente en el siglo XVIII. No obstante, en catalán también existen préstamos de otras lenguas romances como el italiano o el castellano. Aparte de que el tema del préstamo lingüístico me resulta muy interesante, comparto su visión de la lengua, pues comentó que no hay que ser reacios al cambio lingüístico. La innovación pertinente es positiva para la lengua, la enriquece.

Tras esta conferencia, Pedro Conde Parrado nos habló de El vino en los Epigramas de Marcial. Lamentablemente, no pude asistir a la esta conferencia, pero me han dicho que fue muy interesante. ¿Alguien la vio? Agradecería mucho que dierais vuestra opinión en los comentarios.

Museo del Vino
El Museo del Vino de Peñafiel puede hacer las delicias de cualquier cazaerratas avezado

Una de las ventajas que tiene estar en el comité organizador es que puedes comer con los conferenciantes y, a menudo, pasan cosas divertidas, equivocarse de restaurante (mea culpa). Menos mal que cuando le expliqué la situación al camarero, nos dejó ir a pesar de de que ya habíamos empezado las botellas de agua. En el momento, lo pasé quise que me tragara la tierra, pero ahora me parto de la risa solo con acordarme :).

Por la tarde, Alicia Martorell nos desveló las claves de la web 2.0 para traductores y cómo sacarle provecho al máximo gracias a los marcadores sociales, Twitter, los blogs y la sindicación de contenidos. Nos recomendó buscar siempre fuentes primarias de información (tesis, wikis elaboradas por universidades, Open Courseware, etc.) y luchar contra la infoxicación, buscando fuentes de información con suficiente autoridad en la materia. Aquí enumero algunos de los recursos que nos proporcionó:

La conferencia de clausura la ofreció Pierre Lerat sobre Variabilité lexicale et variabilité conceptuelle chez les professionels du secteur vitivinicole. Documentándome para escribir esta crónica, he encontrado un vídeo del profesor Lerat sobre Du bon usage du web en terminologie (en francés), que también puede resultar interesante para los traductores e intérpretes de textos vitivinícolas.

Pero ahí no acabó todo. Después de un merecido descanso, hubo un taller de interpretación de enlace a cargo de Saulo Matute Montessori, David Griffiths y Marta Otamendi, socios de la empresa de traducción Trinor, una mesa redonda sobre la traducción vitivinícola. ¿Alguien se anima a comentar estas actividades?

La noche del viernes concluimos la jornada con otro taller de cata a cargo de David Hernando Ortega. Durante el taller degustamos Pétalos (bierzo), La Montesa (rioja), Antídoto (el cual aún no está en el mercado) y Regajal (vino de Madrid).  Todos estaban bastante bien, aunque a mí me encantó el primero porque su olor y sabor me trajo recuerdos de mi infancia en Villafranca del Bierzo. Es que la tierrina tira mucho.

Como broche de oro, la excursión que hicimos el sábado.  Pasamos un día caluroso y estupendo en Peñafiel (Valladolid), donde visitamos el Museo Provincial del Vino, situado en el castillo del pueblo, y la bodega Protos. Por cierto, la imagen de este artículo la tomé en dicho museo. Quien encuentre la errata que hay en la foto, ganará un regalo sorpresa.

Y al volver a Soria, terminó uno de los congresos más trepidantes en los que jamás haya participado.

Jornadas de Asetrad en la UPO. El desenlace

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Decíamos ayer…
La sesión de la tarde comenzó con la presentación de Sebastián Soroche, titulada El perfil del traductor audiovisual y de videojuegos: una mirada al mercado. Parece que, con el incremento de las producciones audiovisuales para diversos soportes, la TDT y el auge de los videojuegos como entretenimiento favorito para los momentos de ocio, la traducción y la localización es una salida muy apetecible. El ponente hizo hincapié en la importancia de hacer extraordinariamente bien las pruebas que nos proponga un nuevo cliente, incluso recomendó buscar a una persona que nos las revise antes de entregarlas.

Yolanda Morató en su presentación El traductor literario y su papel activo en la promoción del autor, nos ofreció (al menos a mí) un panorama no tan sombrío mundo de la traducción literaria. Digo sombrío por no decir negro, que es como nos lo pintaban en la carrera algunos profesores. Me pareció muy inspiradora su propuesta en la que  el traductor tiene un papel activo como iniciador de un encargo, pues al contrario que en otras especialidades, el traductor literario puede dar a conocer al editor autores y obras olvidados.  Nos recomendó algunos recursos interesantísimos, entre ellos, la imagen que ilustra esta reseña un poco más abajo.

Editoriales en España

A continuación, José Martínez de Sousa habló de La coherencia en el lenguaje escrito, centrándose especialmente en la coherencia ortotipográfica. Por ejemplo, es  importante mantener el mismo estilo de párrafo para que el texto impreso no parezca una chapuza o usar una misma variante cuando se usan palabras biacentuales. La coherencia en la traducción, como en la vida, es fundamental. Por supuesto, fue una charla amena, con ciertos toques humorísticos, que el gran don José siempre sabe dar cuando nos explica las intrincadas normas de corrección del español. Sin duda, una de las frases que más me ha marcado en estas jornadas la ponunció Martínez de Sousa: «La obra perfecta queda lejos». ¡Qué razón tiene!

Después de un breve descanso, María Fernanda Poblet nos retó en el taller de corrección El traductor como corrector ortotipográfico y de estilo. Durante algo más de una hora estuvimos cazando erratas que se intentaban camuflar en el texto (¡esos malditos roedores!). Además, nos alertó de una especie emergente, el traducorrector, que no solo traduce, corrige, revisa, sino que también sabe hasta maquetar… ¡Y todo por el mismo precio! De hecho, en el número de julio de 2009 de La linterna del traductor ya se hace referencia esta nueva especie en un artículo galardonado con la Beca José Martínez de Sousa.

Después de una jornada tan intensa, solo quedaba volver al hotel y descansar para estar bien despierta al día siguiente.  No obstante, sé de buena tinta que unos cuantos asetraderos se fueron a Triana a comer pescaíto frito.

El sábado por la mañana empezó con fuerza Alicia Martorell con La web 2.0 para traductores: cómo estar presente en internet y nos dio unos consejos muy útiles para que las nuevas teconologías nos ayuden no solo a darnos a conocer como profesionales, sino también a documentarnos mejor. La clave de la web 2.0 es socializar para compartir y poner en común nuestros conocimientos, y así poder discernir los recursos útiles de la basurilla que pulula por la Red. Como ejemplo, presentó el sitio de marcadores sociales Del.icio.us (mi página, concretamente, y me puse roja como un tomate). Se me quedó grabada una de sus últimas frases: «Compartir es una inversión que produce rendimientos inmediatos» y dio buen ejemplo exponiendo su lista de Diigo.

Héctor Quiñones compartió con nosotros su experiencia como traductor profesional en su ponencia Gestión de la carrera profesional del traductor autónomo: cómo establecerse, competir y prosperar. Con unos gráficos claros y sencillos nos mostró lo importante que es gestionar el tiempo y el dinero para poder progresar mejorando la productividad, especializándose y promocionándose mejor con el fin de alcanzar el poder de negociación. Nos advirtió también del peligro de trabajar exclusivamente para un solo cliente cuando se es autónomo y nos sugirió usar CalPro para planificarnos mejor.

La última ponencia la presentó Francisco Javier Vigier Moreno, La nueva normativa de la profesión de traductor-intérprete jurado: ¿un paso adelante o un paso atrás? . La nueva legislación sobre traductores-intérpretes jurados ha supuesto un gran cambio en la forma de acceso al título, pues ya no hay exención del examen para aquellos licenciados que han aprobado una serie de créditos de traducción jurídicay económica e interpretación. Sin embargo, el examen de acceso no se corresponde con la realidad profesional: se hace sin ordenador, con diccionarios de papel y la prueba oral consiste prácticamente en una entrevista. Espero que, en las posteriores normas que  se dicten, se tenga en cuenta una propuesta tan razonable como la de Francisco Javier Vigier: desarrollar programas de formación de posgrado bien estructurados y adecuados a las necesidades de este tipo de servicios lingüísticos que acrediten y preparen a los profesionales.

La culminación de las jornadas fue la mesa redonda Búsqueda de clientes allende fronteras, moderada por Javier Sancho,  fue muy estimulante e instructiva. Elena Bernardo, Trinidad Clares, Héctor Quiñones y Pedro Satué nos contaron cómo encontraron a sus mejores clientes en Francia, el Reino Unido y Estados Unidos.  Consejos tan sencillos y prácticos como cuidar las formas de cortesía y los contactos, asociarse, compartir nuestros conocimientos con nuestos colegas o procurar leer el periódico todos los días pueden traernos muchas alegrías profesionales. ¡Habrá que probarlos!

Una vez concluidas las Jornadas de Asetrad en la UPO, por la noche tuvimos la oportunidad de reunirnos de nuevo un número considerable de traductores para disfrutar de la templada noche  sevillana en el restaurante Boreas. Allí cenamos, charlamos y arreglamos un poco el mundo. Pero eso ya es otra historia y debe ser contada en otra ocasión.

¿Has leído ya la primera parte de la reseña?

Jornadas de Asetrad en la UPO. Viernes por la mañana

La web 2.0 para traductores: cómo estar presente en internet